Robert Downey Jr. vs Martin Scorsese
Ya siéntese tío

Sacudió al mundo geek escuchar y leer las declaraciones del cineasta de culto Martin Scorsese con respecto al cine de Marvel, cuando afirmó que dichos filmes “son un parque temático”.

“No las veo. Lo intenté, ¿sabes? Pero eso no es cine. Honestamente, lo más cerca que puedo pensar de ellas, con todo lo bien hechas que están, con los actores haciendo lo mejor que pueden bajo esas circunstancias, son los parques temáticos. No es el cine de seres humanos tratando de transmitir experiencias emocionales y psicológicas a otro ser humano”.

“¿A dónde van los jóvenes para financiar sus películas ahora? No tengo idea. No van a ir a un estudio de Hollywood. Y luego, cuando la logran hacer, ¿dónde se exhibirá, cuando las salas de cine han sido tomadas por las películas-parques temáticos? Los cines se han convertido en parques de diversiones. Todo eso está bien, pero no invadas todo lo demás en ese sentido”, declaró el cineasta.

Estas palabras encendieron un fuego de ardor en los seguidores “villamelón” de Marvel, los geeks de hueso colorado y los mismos actores que participaron en ellas, que respondieron de inmediato:

 “Hay mucho que decir acerca de estas películas de género, y estoy feliz de ser parte del 'problema', si es que lo hay, denigraron la forma artística del cine. Cuando entras como una bestia pisando fuerte y eliminas la competencia de una manera tan demostrativa, es fenomenal”, dijo Robert Downey Jr.; mientras que Kevin Smith se aventó un argumento bastante fuera de sitio, que no ayudó en nada a la facción fan: “Martin Scorsese ha hecho películas tan maravillosas. Ha estado haciéndolo desde que yo era niño. No voy a decir ‘yo sé más que él’. Esos son sus sentimientos. Diría esto, y no estoy respondiendo al Sr. Scorsese: Martin Scorsese hizo quizás la película de superhéroes más grande que se haya hecho. La Última Tentación de Cristo es una película de superhéroes. Y no estoy menospreciando a Jesús de ninguna manera. ¿Pero quién es Jesús si no un superhéroe?”.

Martin Scorsese
"¿Saben qué? Ahí muere"

Esta declaración no es nueva. Ya en 2014, González Iñárritu había hablado al respecto, anticipando lo que llamó “genocidio cultural”, mismo que le ganó muchos detractores entre los lectores de cómic y el público joven. “Las películas de superhéroes a veces me divierten porque son básicas y simples y van bien con las palomitas […] El problema es que a veces pretenden ser profundas, basadas en algún tipo de mitología griega. Y para ser sinceros, son bastante de derecha [...] Siempre veo a los superhéroes como gente que mata a otra gente porque no cree en lo que dice creer, o porque no son aquello que quieren que sean. Lo odio y no respondo a ese tipo de personajes. Este genocidio cultural es como veneno, porque los espectadores padecen una sobreexposición de este tipo de tramas y explosiones y mierda que no habla para nada de lo que significa ser humano [...] Si de verdad analizas estas películas, en realidad tratan sobre gente rica que tiene poder y que hace el bien y que mata al malo. No me gustan filosóficamente”, declaró en su momento.

Marvel Avengers
Marvel Avengers: Los héroes más poderosos de la Tierra

Sin embargo, cinco años después, el panorama del cine en pantalla grande no es precisamente alentador. Pareciera ser que este “genocidio cultural” fue desarrollándose, incubándose, cambiando y haciéndose cada vez más infantiloide.

Hay dos fuertes posturas a este respecto:

Y pues ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre.

Sí, el cine de Marvel se ha convertido en el equivalente fílmico de la comida chatarra: es malísimo para la salud, pero sabe bien sabroso; por ende, su consumo debe ser ocasional y moderado. Pero tampoco se trata de que todo sea "cine serio y de temas adultos". Ergo: "no vives de ensalada-no vives de ensalada". Finalmente lo que gusta es la variedad. Y es justo lo que está faltando y que esta década se ha ido intensificando a niveles insoportables. Prueba de ello es el desfile de Malas Películas 2019. Todos los mega estrenos anunciadísimos han sido decepcionantes, refritos, colecciones de chispitas, caramelo y efectos especiales, chistorín tras chistorín. Pero ¡ojo! ¡no son películas infantiles! Son películas pensadas, más que para los niños, para los “niñotes treintañeros peludotes, botarores y berrinchudotes” que se compran sus playeras de Marvel, sus condones y su espuma de afeitar de Iron Man o del Rey León. Los niños son un Target secundario en el que las empresas se escudan para que el adulto compre. El público se está infantilizando.

Está bien que te eches una película de superhéroes, y tampoco está mal que haya películas 100% para niños como “Parque Mágico”; sin embargo, no todas tienen por qué ser bobadas con chistorines y viajes en el tiempo disfrazadas de "la mayor creación fílmica”; prueba de ello es la trilogía de Batman de Christopher Nolan, cuyo enfoque es más serio, un Batman más humano y falible. Por otro lado, sí, es necesario que haya más tipos de historias. Las ganancias del cine Marvel han sido brutales. Son millones y millones de dólares. A grado tal que “Endgame” es considerada hasta el momento como la película más taquillera. Y es que el mismo cine de superhéroes ha mutado con los años. Si vemos la primera película de Iron Man, de 2008, notamos una historia redonda, fresca, que presenta a un cínico como protagonista, cuyo ego lo lleva a un problema del cual sale creando la legendaria armadura, pero llevando consigo la consecuencia de sus actos: la salud mermada y el peligro de morir sin el Arc.

La primera fase de este universo nos dio entregas en esta misma tónica. Trepidantes, llenas de aventuras, de sorpresas, de personajes carismáticos, de villanos y sí, de muchos efectos especiales. Pero a partir de “Iron Man 3” algo cambió en los guiones, que paulatinamente dejaron de pensar en villanos y se enfocaron más en meter chistes, comedia y lucecitas. Los héroes comenzaron a actuar cada vez menos maduros y más infantiles, llegando incluso a rayar en lo estúpido. Y el mejor ejemplo fue “Thor Ragnarok”, que más parecía “Viruta y Capulina en el espacio” que la caída del héroe de Asgard.

Joss Whedon
Whedon, Joss Whedon

Sin embargo, esta nueva fórmula encantó al público, que brincaba emocionado esperando la siguiente fase. Gente común, que solía despreciar los cómics por considerarlos cosas “de inmaduros”, ahora idolatraban a los Avengers y se decían ultra fans de hueso colorado. Las ganancias fueron brutales. Eso dejó muy claro el panorama para las productoras, a grado tal, que actualmente, en aras de vender, el cine se ha cerrado únicamente a hacer los siguientes géneros.

Las salas de cine realmente son un Parque de Diversiones cuando sale Marvel y DC a escena:

- LA MONTAÑA RUSA: Películas chistositas de superhéroes con inclusiones millenials metidas a la fuerza.

- EL CARRUSEL: Películas animadas en 3D. Un gran porcentaje con animalitos parlantes. Todas con muchos chistecitos, chispitas e inclusiones millennials metidas a la fuerza.

- EL TÚNEL DE LOS ENAMORADOS: Comedias románticas bastante bobas o refrito de algún filme extranjero, esto sobre todo en las producciones nacionales.

- LA ATRACCIÓN FUERTE CON MUCHA ADRENALINA: Películas de acción con la misma trama una y otra vez, montones de chispitas y chistorines.

- LOS JUEGOS CLÁSICOS DE FERIA: Remakes o reboots de éxitos del siglo pasado… pero con… ¡Adivinaron!: chistes e inclusiones millennial metidas a la fuerza.

- LA CASA DE LOS SUSTOS: Películas de supuesto terror con historias simplonas y sustos premeditados.

¿Usó a los cómics para ser tomada en cuenta?

Y ya. Cualquier otro tipo de historia pasa fugaz por cartelera, a veces, ni cuenta nos damos de su estreno. Le sucedió a "La Mula" de Clint Eastwood, que no tuvo ni dos semanas en cartelera. Mucho menos hablemos de producciones mexicanas que no sean comedias románticas. Incluso le sucede a “Joker”, que tuvo que meter un nexo con el mundo de Batman para poder ser tomada en cuenta. Imaginen que esta película hubiera tenido otro título y ninguna relación con el villano de DC. ¿Le hubieran dado tanto cartel? ¿La estarían alabando como un “filme de arte”? ¿Siquiera hubiera alcanzado dos semanas en cartelera u horarios decentes? Yo no lo creo.

Ante este panorama ¿Qué pasa entonces para el cineasta que desea contar historias propositivas y no quiere hacer películas tipo Marvel? Como bien dijo Scorsese: ¿a dónde se van, si Hollywood está maravillado con los millones que da el Sensorama Marvel?

La respuesta es: al streaming.

Scorsese estrena este año “The Irishman” en Netflix. Una historia de intrigas que trae en su reparto a pesos pesados de la actuación: Robert De Niro, Joe Pesci y Al Pacino. Se ha hablado de que, al igual que “Roma”, se exhibirá en algunas salas de cine, pero su objetivo principal es ser vista a través de la plataforma, donde sí podemos ver la variedad que el cine nos niega.

Y es que si bien no todo tiene por qué ser cine serio, negro, de drama o con profundas introspecciones, tampoco se vale que todo sea una embarrada de guión con muchos chistes y efectos especiales. Hace falta variedad. Y el streaming es quien está aprovechando esta carencia del cine para dar esa variedad desde la comodidad de tu casa, sin tener que pagar un boleto caro, unas botanas aún más caras y sin tener que aguantar gente con el teléfono prendido, hablando o pateándote el asiento.

Caricatura de Mickey Mouse con Darth Vader arrodillado ante él
Vader, yo soy tu padre

Pero, como decía el viejo Nino Canún… ¿Y usted, qué opina?

¿Es realmente Scorsese un viejo amargado y envidioso que se ha dormido en sus laureles y le molesta que sus películas ya no son la moda?

¿O tiene razón y Disney-Marvel es la “Babosa come Cerebros” de Futurama que nos está volviendo más y más bobos, dándonos películas que son una atracción de feria?

Espero sus comentarios.

Como corolario: el Sensorama es el “cine” de la novela “Un Mundo Feliz”, de Aldous Huxley. Una enajenante sala de cine con pantalla a 180º de visión, cuyos asientos tienen sensores en respaldo, asiento y descansabrazos para que el público pueda sentir lo que sienten los personajes en la pantalla. En la novela, la película de moda es una de acción, donde el enorme protagonista -un negro musculoso- lleva a la chica de la película -una rubia buenísima- a una cabaña donde hacen el amor sobre una piel de oso. Y te narran que los sensores hagan que sientas el éxtasis del encuentro… y cada pelito de la piel del oso. ¿Les suena a 4DX?

En los años 90 gran época para todo geek,nerd y similar, que junto con la Muerte de Superman, vino una oleada de dibujantes mexicanos que quisimos hacer nuestro propio cómic y corrimos a buscar el modo de mostrar lo que teníamos para que el mundo nos leyera. Vino una época de toneladas de fanzines, cómics de autor y “Números 0 de colección” que tenían 3 estructuras muy marcadas:

A) Eran clon del cómic gringo de moda. En este caso, de X-Men, que estaba muy en boga.

B) Eran clon del manga de moda: Saint Seiya, Dragon Ball, Sailor Moon, etc.

C) Querían meter temas mexicanos, pero no sabían cómo anexarlos a una buena historia.

Poster de Seis Manos de Netflix

Y usualmente, este último tópico se mezclaba con los dos primeros. Teníamos así, cientos de títulos “totalmente originales” que no eran sino los X-Men, Punisher, Saint Seiya o Dragon Ball pero con trajes aztecas, mayas, de luchadores, de mariachis o uniformes de secundaria diurna.

Poco a poco, estos cómics, que no tenían el dinero o el tratamiento adecuado para sobrevivir, fueron cayendo y no solían pasar del número 2, a excepción de “Meteorix 5.0” y “Tetsuko, la chica de acero”; que se publicaban de modo formal por editoriales y que rebasaron los 50 números con un aceptable y nada despreciable número de ventas.

Pero después, volvió el silencio.

Y con ello, los debates eternos en el naciente Internet: ¿Acaso México no tenía potencial como sitio para que se desarrollara una historia interesante? ¿Cuál era el problema, que simplemente una historia desarrollada en México, hecha por mexicanos, parecía tener como destino el fracaso?

Comenzaron a nacer producciones mexicanas hechas en México que intentaron revalorizar este tópico, como “Nikté”, “La leyenda de la Nahuala/el Chupacabras, el Charro Negro, etc.”, o “El secreto del Medallón de Jade”. Sin embargo, estas animaciones iban más enfocadas a un público infantil y solían tener sus deficiencias que con el tiempo han ido puliendo.

Finalmente, este octubre, Netflix estrena Seis Manos, una producción con una marcada influencia de anime y de las animaciones de DC, que se desarrolla en el México de los años setenta, teniendo como protagonistas a tres jóvenes mexicanos.

En un pueblo del Norte...

…Asumimos que es del Norte, dado el estilo desértico del paisaje y de los edificios, parcos, coloniales, pero de poca ostentosidad, viven tres jóvenes: Isabela, Jesús y Silencio, quienes entrenan kung fu en una preciosa propiedad llena de jardines zen, de la cual es dueño el Maestro Chiu, un hombre de profunda sapiencia y técnica devastadora. San Simón es un pueblito tranquilo, bonito, de ésos donde nunca pasa nada. Y a la oficial García esto parece resultarle un incordio. Ella sueña con que haya acción en su vida.

No debió desear eso.

Danny Trejo es El Balde en Seis Manos de Netflix

“El Balde” es uno de los más temidos narcotraficantes de la zona. Buscado por la DEA y las autoridades mexicanas, este temible narco posee en su poder una sustancia de origen místico capaz de trastornar a las personas o animales y convertirlos en dementes demonios sedientos de sangre capaces de regenerarse de casi cualquier daño. Y en siguiente objetivo a conquistar de este señor de la droga es justamente el pueblecito de San Simón, en el cual hay algo que él necesita con urgencia. Así, manda a sus compinches, transformados en demonios, en busca de aquel a quien llama “El Señor de san Simón”. La masacre no tarda en darse. Primero con un demonio suelto que llega a la propiedad Chiu y tras una desigual batalla, lo asesina. Después, cuando “El Balde” (que supongo que más bien quisieron decir “El Calvo”, dado que eso significa la palabra “bald” y el personaje es calvo) envía a sus demonios.

Y a partir de ahí, el mundo que conocían los tres jóvenes se derrumba sin parecer tener control. El pueblo apacible descubre oscuros secretos, el maestro Chiu parece haber ocultado algo a sus alumnos, algo que lo relaciona con El Balde y con magia negra. El mismo Balde posee sus oscuros y tétricos secretos que irán saliendo a La Luz conforme la historia avanza.

México a través de los ojos extranjeros

Queda muy claro que los extranjeros nos ven de un modo específico. Esta animación lo deja muy claro. México es, a ojos del mundo, un desierto lleno de cactus y nopales donde hay pueblitos pequeños y donde, con filtro de cámara amarillo, la vida sucede a ritmo de música inspirada en la de Ennio Morricone para los espagueti western de los años setenta. Sin embargo, pese a esos clichés, “Seis Manos” nos cuenta una historia violenta, interesante, llena de sorpresas, golpes y sinsabores. En el primer episodio aparece un niño, llamado Domingo, al cual, de sólo verlo, el público le coloca el título de “chico superheroico que despertará un poder místico para salvar al mundo”. ¡Y nada! Es quizás la primera sorpresa que nos da esta animación, un golpe contundente que nos dice “voy en serio” y nos espabila para ponerle atención.

Aislinn Derbez como Isabela en Seis Manos de Netflix
Ah caray, eso sí me interesa

Los personajes hablan en español y frecuentemente, aunque sin exageración, dicen alguna mala palabra cuando la ocasión lo amerita, sin caer en el exceso. El elemento estadounidense nos lo da Luke Cage… digo, el oficial Brister, de la DEA. Un enorme negro con toda la actitud de los años setenta, harto del racismo, que es enviado a México a investigar a “El Balde” y que se halla enteramente fuera de su elemento, sin hablar español y teniendo como compañera a la oficial García, una policía que también ha sufrido la discriminación por ser mujer. Juntos se vuelven el Brazo de la ley que apoya a los tres huérfanos en su búsqueda por la verdad y la venganza.

Los protagonistas son 3 ángulos de la misma superficie: Isabela es racional, líder, competente y trata de llevar las riendas de la situación a pesar del dolor de haberlo perdido todo en un solo día; Jesús, el gordito, es un bonachón al cual la pérdida lo lleva a beber cada vez más desmesuradamente, mientras que Silencio, quien lleva ese apodo por ser mudo, lleva consigo un dolor enorme que no puede canalizar ni superar y eso hace que en ocasiones actúe de modo inmaduro, impulsivo y violento, siendo el primero en tomar vidas enemigas sin el menor remordimiento.

Ahora, el análisis...

Seis Manos y las Voces

Adecuadas, bien llevadas, sobre todo Danny Trejo, quien interpreta -como debe ser- al villanísimo Balde, que poco a poco se da a temer y odiar; si dije que Brister es Luke Cage no es sólo un decir, ya que es Mike Colter (el Luke Cage de la serie de Netflix) quien lo interpreta. Vemos a dos mexicanas en el reparto: Aislinn Derbez (hija del infame Eugenio) como Isabela y a Angélica Vale como la teniente García. Y cosa es de decir que al menos en inglés la voz de ésta última no se oye tan horrendamente de flojera como sus anteriores trabajos de actuación de voz.

Mike Colter es Brister en Seis Manos de Netflix
Hola, enfermero

La Animación está a la altura de la exigencia

Netflix puso la carne al asador, dejando en Seis Manos una animación muy bien llevada. Muy adecuada, con escenarios de impecable trabajo, una paleta de colores cálida e intensa, donde vemos a mexicanos de piel morena; como somos, no rubios forzados como las telenovelas o comerciales nos dicen. Las escenas de pelea están muy bien coreografiadas, con movimientos coherentes y bien llevados. Los diseños de personajes son adecuados. Ni hipersexualizados ni desagradables por inclusión. Hay una diversidad de personalidades y cada uno aporta su granito de arena a la trama.

La música, un complemento que no dejarás pasar

Muy en el estilo de lo antes mencionado. Una mezcla entre la influencia de Morricone, las películas de Tarantino y/o Robert Rodríguez o videojuegos como Red Dead Redemption forman una agradable mezcla en Seis Manos. Un soundtrack con aires setenteros que refleja mucho de cómo nos ven en el vecino país del norte. Otro acierto para Netflix.

Vic Chao como Chiu en Seis Manos de Netflix

Seis Manos lleno de pequeños detalles, sutiles pero adecuados

Seis Manos está lleno de detalles unos muy buenos y otros algo pifiados. Los vestuarios están correctos. De inmediato remiten a los años setenta y a la época cuando en los pueblos la gente usaba pantalones acampanados mientras oía a Rigo Tovar. Hay algunos cameos simpáticos (no se pierdan la mini aparición de Alucard); otros detalles están fuera de época, como los modelos de taxi en cromática verde y gris o como la mención del Chupacabras, que surgieron y existieron en los años noventa, no en los setenta.

Y entonces, ¿vale la pena verla?

3 personajes de Seis Manos de Netflix
Anime Chingón

Concluyendo...un punto más para Netflix

Sin duda sí, a pesar de sus baches. Netflix pudo colgarse un triunfo bien merecido. Eso sí, va a ser un golpe al ego del creativo mexicano, ya que han pasado décadas de intentos por hacer algo serio hecho por mexicanos que se desarrolle en México y los resultados siguen sin ser del todo óptimos. Puede que esto se lea como un “Carajo. Hasta los gringos hacen mejores cosas sobre México que los mexicanos mismos”. Pero “Seis Manos” no debe ser una espina que nos lastime, sino el destello que nos inspire. Si ellos pudieron, ¿por qué nosotros no? “Seis Manos” representa el sueño del autor independiente de los noventa hecho realidad. Todos soñábamos en ese entonces con ver nuestra historia convertida en una animación brillante como esta. Esa animación “seria” que se desarrolla en México ya salió. Y aunque tiene sus pros y contras, está ahí. No es del todo gringa. A pesar de poseer el apoyo de Netflix y Viz Media y  de tener toneladas de mano de obra coreana, la historia es creación de Álvaro Rodríguez, primo del ya afamado Robert Rodríguez. En cierto modo, mano mexicana haciendo un guión desarrollado en México.

Ojalá “Seis Manos” sea la punta de lanza para que, poco a poco, con o sin ayuda de Netflix la animación mexicana pula sobre todo sus historias (que aún arrastran muchas deficiencias) y puedan lanzarse a competir como se debe. Y si bien no es obligatorio que una historia mexicana se desarrolle a fuerzas en México, es una especie de espinita nacionalista que lleva clavada en el colectivo creativo del país desde hace décadas. Quizás es momento de preparar los proyectos y aventarse al ruedo en busca de calidad más que de cantidad.

The Dark Crystal: Age of Resistance es una serie que no viene sola, es parte de un gran e increíble legado. Ya he comentado en artículos anteriores sobre lo maravillosa que fue la infancia de los que vivimos los años 80. Tuvimos juguetes, novedades y entretenimiento masivo altamente enajenante que nos definió como generación. Parte de ese entretenimiento fueron las películas que veíamos en el cine. Historias llenas de fantasía e historias propositivas que se volvieron de culto con el pasar de los años.

No todas las sagas buscan quemar sus historias

Entre ellas, hubo unas que hicieron una especie de implícita trinidad de la fantasía:  “La Historia sin Fin”, “Laberinto” y “El Cristal Encantado”; éstas dos últimas, creadas por Jim Henson, el titiritero más famoso del siglo XX que forjó millones de infancias alrededor del mundo con sus ideas, muñecos e historias.

Henson no era de las personas que creara cosas bobas para los niños. Su material siempre fue de gran calidad e iba desde lo educativo, como Plaza Sésamo, hasta la variedad para adultos, como fue El Show de los Muppets. Sus marionetas eran una habilidosa obra de arte llena de expresión y factor de “abrazabilidad”; fue por eso que lo contrataron también para hacer marionetas fuera de los Estados Unidos. Por ejemplo, en México realizó las segundas botargas de los personajes de la entrañable “Odisea Burbujas” y los muppets que acompañaron a los programa “X-E-Tú” y “Superondas”. Los filmes “Laberinto” y “El cristal Encantado” no estuvieron exentos de ese nivel de calidad y superaron las expectativas de ese público.

Un legado que merece ser visto por todos

The Dark Crystal: Age of ResistanceThe Dark Crystal: Age of Resistance
Poster oficial

“El Cristal Encantado”, que es la obra que nos atañe hoy, se estrenó en 1982, trayendo consigo un mundo fantástico donde los humanos no existen. Todo lo que se ve en el filme son marionetas. Nos habla de un mundo lejano. Un reino que no es éste, un tiempo que no es ahora. Nos lleva a la fantástica tierra de Thra, donde un puñado de horrendas criaturas, similares a buitres reptilescos llamados “Skeksis”, han tomado el poder de todo ese lugar y se han autoproclamado “Guardianes del Cristal de la Verdad”, una hermoso cristal blanco de ilimitado poder y energía. Los Skeksis, en su ilimitada hambre de poder, han drenado el cristal, alargando su vida por siglos, usándolo como una especie de filtro para drenar la vida y esencia de las criaturas vivientes de Thra; en especial a una raza de pequeños seres llamados “Gelflings”, a quienes han llevado a la extinción.

Mágia, aventura y mucho más.

Y aquí comienza la aventura para un pequeño Gelfling, que debe hallar el trozo faltante del poderoso cristal para unirlo, sanarlo, y acabar con la tiranía de los Skeksis.

El filme se volvió casi de culto inmediato debido a su propositivo y salvaje arte, lleno de ecosistemas que poco tenían de tierno o abrazable; pero que en su concepción, nos sacaban por completo de la Tierra, llevándonos literalmente a otro mundo. Para ello, Henson se apoyó por entero en el ilustrador Brian Froud, cuyos mundos faéricos ya eran populares y tenían una estética especial, lejos de la idealización humana; más tangibles, con defectos y virtudes. En la década de los 2000, la editorial Tokyopop decidió sacar una serie en estilo manga titulada “Legends of the Dark Crystal”, donde narraban sagas y aventuras previas a la película. La serie impresa tuvo un moderado éxito entre los fans que seguía la saga desde los ochenta; sin embargo, no se convirtió en un producto masivo.

Pero hoy Netflix ha dado un salto al vacío esperando lo mejor con The Dark Crystal: Age of Resistance .

Netflix, un visionario envidia de Hollywood

Este año, Netflix estrenó la serie The Dark Cristal: Age of Resistance ; una precuela a la película, donde nos narrarán cómo los Skeksis descubrieron que podían drenar la vida, cómo comenzaron su implacable genocidio de Gelflings y cómo éstos se resistieron al yugo del poderoso.

The Dark Crystal: Age of Resistance se convirtió en un éxito inmediato, siendo la tercera serie más vista en México en este mes; y no es para menos. Nuevamente viajamos a Thra para conocer qué sucedió antes de la película. La historia es simplemente arrebatadora. Tiene de todo: maneja la intriga, la traición y las alianzas a un nivel sorprendente. Nuevamente no vemos humanos. Y aunque la salida fácil de esta época hubiera sido realizarla en el ya estereotípico y hartante 3D, la producción decidió apostar por las marionetas, el mismo método usado hace 30 años; esto debido a que se hizo una prueba con 3D, pero el resultado era genérico, sin carácter propio. Al trabajar con marionetas, el resultado es mejor de lo esperado, ya que con nuevas tecnologías aplicadas a la manufactura orgánica, el mundo de Thra se ve más integrado, expandido y con matices que en su momento no podrían haberse desarrollado.

Nos enteramos así de la existencia de los 7 clanes de Gelflings; de su estructura matriarcal colocada de modo exacto, sin pretensiones “Neo-millennial” de forzada inclusión; visitamos otros sitios del mundo de Thra; conocemos a personajes entrañables con carácter y aspecto propio, cada uno jugando su papel en la historia sin desplazar al otro, algunos que se dan a querer como Hup, el tierno Podling que anhela ser paladín armado de una cuchara (motivo por el cual le hemos apodado “Sir Cucharito”); otros que se dan a odiar, como Selator, una de las princesas gelfling del Clan Vapra, y otros que resultan repulsivos, como SkekSil, el Chambelán de los Skeksis o como el mismo grupo de Skeksis, que parecen la bancada gobernante de cualquier país: codiciosos, traicioneros, hambrientos de poder, desagradables… cualquier parecido con la Cámara de Diputados es mera coincidencia.

The Dark Crystal es una increíble historia con un casting de primera

Esta es una serie sin “Mary Sues”, sin chistes bobos ni inclusiones advenedizas y con un reparto de voces que incluyen a Mark Hamill como SkekTek, el Skeksis Científico, a Sigourney Weaver como la Narradora y a Helena Bonham-Carter como la All-Maudra, reina de todos los Gelflings.

Esto hizo que el público en general, millennial y no millennials; chicos y grandes, se deleitaran con esta precuela que contiene una historia intrigante y llena de emociones; un arte y acabados de primera; un soundtrack épico lleno de auténtica entonación compuesto por Daniel Pemberton, personajes muy bien planteados; escenas que no temen ser repulsivas o crudas aunadas a escenas llenas de unión y amistad.

3 años de realización y mucho trabajo

Todo esto, ha sido el resultado de 3 años de realización a cargo de un amplio equipo de profesionales guiados por la heredera de Henson: Lisa Henson, quien vivió de primera mano el trabajo de su padre y continúa su legado trabajando con el mismo empeño y amor, dándonos una historia para toda la familia que no teme ser cruda en momentos y no se tienta el corazón edulcorando bobamente la muerte o la tortura, como erróneamente hacen las producciones “familiares” actuales. The Dark Crystal: Age of Resistance para muchos incluso supera a la película; aunque claro, eso ya son apreciaciones personales, ya que ambos productos son igualmente buenos.

La única duda que surge ante esta serie es: “¿qué veo primero?, The Dark Crystal: Age of Resistance ¿La serie o la película? ¿Me hago spoiler si veo primero la película? ¿Le pierdo la continuidad si veo primero la serie?”. Mi recomendación: si no estás familiarizado con la historia, ve primero la serie y luego la película; si eres de los mayorcitos que vieron la película de niño pero apenas la recuerdas… ve también primero la serie. Pero si eres fan de hueso colorado, no importa el orden, de todos modos se disfruta.

Anexo a la serie, Netflix también estrenó el documental "El Origen de The Dark Crystal" donde podrás ver el detrás de cámaras y todos los esfuerzos que se hicieron para traer de regreso este extraordinario mundo, es muy recomendable de ver al terminar la serie. Pocas veces tengo tantos halagos para una producción; más para una producción actual. Pero esta se lleva las palmas. Vela, disfrútala y vuelve a ser niño una vez más.

control de videojuegos construido por las palabras que más se asocian con el término

Los videojuegos vuelven a dar de que hablar. El 3 de agosto de este año, el mundo fue testigo de cómo Estados Unidos, el país que se pregona como principal defensor de la Libertad y la justicia, era protagonista de un nuevo tiroteo en un centro comercial, donde muchas personas perdieron la vida. Esta vez, en El Paso, Texas; donde Patrick Crusius, supremacista blanco, entró bien armado para asesinar a cuanto habitante de aspecto latino o hispano viera. El resultado: 22 muertos y 24 heridos. Y el atacante de 21 años dijo, sin empacho ni vergüenza, que su objetivo eran los mexicanos, que su idea era “a menos gente, mejor distribución de los recursos”, y condujo por nueve horas hacia ese sitio con el único fin de llevar a cabo esta idea.

“All the other kids with the pumped up kicks. You better run, better run, outrun my gun”                                                - Foster the People, Pumped up kicks

Crusius no se resistió a la autoridad y colaboró con ellos, aceptando ser el atacante. Sin embargo, nueve horas después, en Dayton (Ohio) se perpetraba otro tiroteo del mismo tipo, a lo cual el presidente Trump dio un tibio discurso en la Casa Blanca bastante discordante, donde atacó al “supremacismo blanco”, exigió pena de muerte inmediata para los que resultasen culpables, y al mismo tiempo, echó la culpa a Internet y los videojuegos.

Los videojuegos, el chivo expiatorio para viejos problemas.

Sí, otra vez.

Tweet de @SassBaller donde McCarthy indica que en Japón no hay tiroteos porque no hay videojuegos en ese país.
Inserta facepalm.jpg de tu preferencia

El mandatario aseguró en su discurso que los videojuegos glorifican la violencia, y que el Internet daña las mentes de sus jóvenes con afirmaciones como estas:

"Debemos reconocer que Internet ha proporcionado una vía peligrosa para radicalizar las mentes perturbadas y realizar actos dementes.”

"Debemos detener la glorificación de la violencia en nuestra sociedad. Esto incluye horripilantes y espeluznantes videojuegos que ahora son comunes."

"Las tortugas estarán a salvo, ahora que prohibí a Mario Bros."

El resultado de semejantes declaraciones fue que las acciones de varias compañías, descendieron en sus acciones. EA tuvo una baja del 4.5%, mientras que Zynga bajaba al 5.5% y Blizzard se veía incluso en un descenso de 6.5%.

Sin embargo, Trump no señaló en detener la venta de armas bajo ninguna circunstancia, con lo cual Walmart retiró los videojuegos de la venta… pero dejó las armas a disposición.

No digas

Y aquí es donde el sentido común de cualquier persona entra y pregunta si tal vez no sería más viable regular la venta de armas en lugar de culpar a los videojuegos. Pero no olvidemos que Trump, pese a lo que pueda decir, derogó una enmienda propuesta por Barack Obama donde se regulaba la venta de armas, prohibiéndola a personas que mostraron signos de enfermedad mental o perturbación y que no es la primera vez que intenta culpar a los videojuegos de este tipo de funestos sucesos.

La comunidad lanzó un mensaje fuerte y claro

Ante estos ataques, la comunidad videojugadora respondió. Reggie Fils-Aime, ex-presidente de Nintendo de América, lanzó varios mensajes en su Twitter que puedes leer por ti mismo, donde demuestra, a través de ejemplos reales, cómo una sociedad bien cimentada no tiene necesidad de culpar a los videojuegos o a cualquier factor externo de sus fallas internas:

Todo esto nos lleva a la conclusión de que ya ni siquiera debemos preguntarnos si los videojuegos tienen la culpa. Sabemos que NO ES ASÍ.

Esta delegación de culpas por parte del pueblo estadounidense no ayuda en nada, ya que atacan un síntoma, pero no la enfermedad. Estos casos de tiroteos y matanzas llevan décadas (si no es que siglos) sucediendo en el país vecino del norte, mucho antes de la existencia siquiera de la música rock ya se veían matanzas en este país.

Desde las masacres de la mafia en la época de la prohibición hasta la infame masacre de Columbine, pasando por atentados, falsos profetas, supremacistas blancos, desquiciados con derecho a portar armas, asesinos de personalidades y figuras públicas, asesinos seriales… todos ellos han sido protagonistas de un eterno pleito que culmina con cientos de muertos y la hipocresía a todo lo que da, ya que no conformes con tener ese severo problema, los estadounidenses se niegan a aceptarlo y se la pasan culpando a factores externos: la música, los cómics, las películas, los videojuegos… todo es culpable, menos ellos.

Armas ¡Sí!... Videojuegos ¡No!

Pero al mismo tiempo, saben de qué pie cojean y se burlan de sí mismos a través de su mass media. Baste recordar el pegajoso tema “Pumped up Kicks”, de Foster the People con el cual comenzamos este artículo y cuyo agradable ritmo te hace casi olvidar que habla de cómo un chico se levanta un día y armado con la pistola de su padre, sale a matar a sus compañeros de escuela (haciendo alusión a la masacre de Columbine, de 1999); o de Los Simpson y su eterna mordacidad en diversos capítulos donde este derecho a portar armas hace más daño que bien. Y ¿cómo olvidar a Vin Diesel burlándose de estos conservadores republicanos en su película “xXx”, cuando el roba el auto a un senador que afirma que la música rap y los videojuegos son los culpables de lo descarriada que está la juventud?

¿Neta, Trump? ¿Neta?

Estados Unidos tiene dentro suyo un grave problema social. Y lo sabe. Ha tenido este problema de odio por el extranjero quizás desde su nacimiento. Al ser un país compuesto de inmigrantes, es difícil que logren cohesionarse como una nación, ya que no comparten vínculos, tradiciones ni un pasado común. Son resultado de una diáspora de diversas etnias que se han conformado en un país. Y eso es lo que los ha hecho poderosos.

Pero al mismo tiempo, es una cicatriz que no pueden sanar y que les duele en el alma, sobre todo a los blancos. Se saben hijos de inmigrantes, pero al mismo tiempo odian a los inmigrantes; se dicen defensores de la equidad y la libertad; pero segregan a quien no sea varón, heterosexual, blanco y cristiano.

Y aunque hay estadounidenses con enorme sentido común, calidad humana y deseos de verdadera justicia, lo cierto es que, como en todos lados, la enorme mayoría de zafios prejuiciosos aplasta a aquellos con buenas intenciones y mata a candidatos con visión como Robert Kennedy pero sube al poder a gente como Donald Trump, quien se convierte en su perfecto estandarte, en el gringo por excelencia, en la representación de lo más negativo que pueda tener ese país: xenófobo, prejuicioso, zafio, machista y al mismo tiempo, con el ego de creer que realmente está haciendo un mejor país.

Y mientras ellos debaten consigo mismos, los videojuegos sufren por algo que no es su culpa. Y no sólo ellos.

Como diría Helena Alegría: “¿alguien quiere pensar en los niños?

"Alguien quiere pensar en los niños" Helena Alegría de Los Simpsons
Incendio en Kyoto Animation
El mundo del anime está de luto

Esta semana, una noticia conmovió al mundo de la animación, el anime, manga y sus fans: el edificio de Kyoto Animation se incendió. Dos de los tres pisos del edificio ardieron en llamas y se cobraron varias vidas, 33 hasta donde los últimos reportes señalaron, incluidas la del director de animación Takemoto Yasuhiro.

Esto representa un golpe muy fuerte para el medio. Se han perdido vidas valiosas, se ha perdido material valioso. Los fans están de luto. Yo misma, como acérrima fan de uno de sus productos (Free), encuentro terrible el hecho. Muchos de los proyectos tuvieron que suspenderse o cancelarse, como la proyección de Free-Road to the World, que se iba a llevar a cabo el día de hoy, 19 de julio. Y ante la incertidumbre, la gente está conmovida, indignada y llena de dudas.

Pero, ¿qué fue lo que sucedió?

La versión oficial dice que un hombre de 41 años, identificado como Shinji Aoba, comenzó a rociar con gasolina el edificio al grito de “¡Mueran!”. Este boletín comenzó a crear rumores, y posteriormente a sacar datos.

LOS RUMORES

En cuanto se hizo pública la versión, comenzaron los rumores. Algunos hablaban de que el hombre alegaba que le habían plagiado una idea, otros de despecho, muchos más, de un “otaku” resentido. De ahí se soltaron las ideas locas: un amor no correspondido, ataques a la comunidad “otaku”, burlas por el suceso… En fin, un caldo de desinformación, chismes y odio muy típico de las redes sociales. Pero en el fondo, se mantenía (y aún se mantiene) una duda:

¿Cómo fue que se llegó a un extremo tan terrible?

LAS SOSPECHAS

Quiero aclarar que hablamos de un tema muy delicado. Y que bajo ninguna circunstancia es mi intención faltar el respeto a nadie sobre este asunto. Lo que trato de comunicar es un pensamiento analítico. Hay muchas dudas en esta versión oficial que no cuadran.

Las notas que han dado diversos medios varían en calidad de detalles, pero a groso modo, la historia que se ha dado es la siguiente:

Las cámaras de seguridad muestran a un hombre llenando galones en una gasolinera cercana en horas anteriores al evento. No se ha comprobado que este hombre sea Aoba, pero se tiene la sospecha.

A las 10:30 horas, Aoba, en el segundo piso de las instalaciones, comienza el siniestro, gritando “mueran” a diestra y siniestra.

La mayoría de los testigos dijo “haber escuchado una explosión” y luego ver surgir las llamas desde el edificio.

Una vez que los bomberos llegaron, controlaron y atendieron a los heridos, hallaron cuchillos dentro de las instalaciones y a la mayoría de las víctimas en las escaleras que llevaban a la azotea, por donde intentaban escapar; sin embargo, la puerta del techo estaba cerrada, por lo cual habían quedado atrapadas. Muchas de las víctimas fueron halladas sin vida, las demás, fueron llevadas a los hospitales para ser atendidas.

Los testigos alrededor del incendio, narran haber oído los gritos de las víctimas; sin embargo, uno de los elementos de seguridad, informó a la agencia Reuters que el edificio no tenía rociadores ni hidrates en el interior, pero que no los necesitaba para cumplir con el código de incendios de Japón.

¿CÓMO SE LLEGÓ A ESTE EXTREMO?

Persona reza por las víctimas del incendio en Kyoto Animation
La cantidad de víctimas fue muy alta

Pensemos un poco en cualquier oficina a la que uno deba asistir. En toda entrada te piden identificación y sin ésta no pasas, ¿cierto? Ahora pensemos en estudios de animación. Deben tener protocolos de seguridad. Pongamos como ejemplo un estudio mexicano: Ánima Studios, donde tuve la oportunidad de colaborar.

El edificio de Ánima, al igual que el de Kyoto Animation, es de un tamaño mediano. No es una casa pequeña de dos pisos, pero tampoco es un mega corporativo en un edificio de 50 pisos con miles de elevadores y gente entrando y saliendo como hormiguero. El tamaño compacto de ambos edificios permite un mejor control de quién entra y quién sale de las instalaciones. Entonces, pongamos una lista de filtros a sortear para entrar a Ánima:

1. Una puerta de reja con interfon

    Si no te identificas en el interfon, no pasas.

2. La recepcionista

    Si logras pasar de la reja porque ya te identificaste, en recepción te van a pedir que te identifique una vez más, dejes una ID y llamarán a la persona que vas a ver para avisar que estás ahí. Te dan tu sticker de “visitante” y pasas.

3. Guardias de seguridad

    Que no te catean, pero sí revisan tus cosas por si llegases a llevar algo inusual… como galones de gasolina.

4. Llegas al área donde vas a entregar trabajo y ya. No tienes por qué subir, bajar o pasar a áreas a las que no tienes acceso.

Y todo terminó...

No creo que Kyoto Animation tenga un protocolo menos estricto que el mencionado o que se permita pasar a quien sea sin pedirle identificación y sin revisar lo que lleva consigo. ¿Cómo fue que Aoba pasó por la puerta del edificio sin identificarse? ¿Cómo fue que nadie notó los galones con gasolina?¿Por qué Seguridad no lo detuvo? ¿Acaso entró por alguna puerta trasera? De ser así, ¿cómo? Suponemos y asumimos que debería haber cámaras registrando los movimientos justamente para evitar que alguien ajeno se cuele a las instalaciones, por tanto, no podría entrar por backstage.

En redes, un amigo comentó: “¿y si se disfrazó de personal de limpieza? Un uniforme de intendencia y un carrito vuelve invisible a la gente”. Y aunque es improbable, supongamos que consiguió un uniforme de intendencia y entró con los galones de gasolina que -se asume- estaban recién comprados. Al momento de comenzar el incendio, gritar y rociar a la gente con gasolina, perdió la invisibilidad. ¿Por qué nadie actuó en ese momento? El bombero mencionó que no había rociadores ni hidrates… pero ¿acaso tampoco había extintores?

Las versiones que dieron a medios, hacen parecer como si este hombre hubiera entrado como Pedro por su casa con la gasolina, subido al área del segundo piso, entrado a las oficinas, rociado a la gente del mismo líquido sin que la gente se moviera o hiciera algo, y al grito, de “¡mueran!”, comenzara el incendio.

Por eso nos preguntamos…

¿QUÉ PASÓ REALMENTE EN KYOANI?

Y esta pregunta nos lleva a las inevitables hipótesis. Pero estas hipótesis, aparte de incómodas, no dejan de ser meras suposiciones sin fundamento, por ello, no las mencionaremos. Sin embargo, el estudio no produce material que pueda ofender susceptibilidades, como sucedió a South Park, cuya irreverencia sí les hizo acreedores a un par de ataques musulmanes en algún momento de la vida. Kyoto Animation hace cosas de slice of Life muy simples y entrañables. Como fan de Free puedo decírselos. (Los personajes de esa serie son un encanto).

Por otro lado, tampoco se ha reportado que tengan quejas de abuso al personal. KyoAni paga sueldos a sus trabajadores de modo regular. No se han dado casos de explotación o abuso sexual o laboral, así que tampoco podemos hablar de una venganza o de resentimiento.

Y por otro lado está la queja de Aoba: “Me han robado”. Alega plagio sobre una novela. Pero no se ha dicho por cuál obra. Si resulta que Aoba se queja porque tenía una serie sobre colegialas adolescentes… pues… vaya… que eso es el 80% del anime comercial.

Los testimonios del incendio son terribles. La página española “El Mundo” incluso recaba datos sobre Aoba bastante sospechosos, donde incluso mencionan que el tipo ya había sido internado en un centro de rehabilitación por su mala conducta, que tenía quejas de sus vecinos y que incluso parecía haber planeado el atentado con antelación.

Sea como haya sido, la tragedia es dolorosa y molesta, pues se perdieron vidas valiosas de gente con mucho talento. Y eso debería ser motivo para analizar a fondo lo que haya sucedido esa mañana tan trágica.

DE LAS CENIZAS

Por la misma tragedia, se han abierto campañas de crowdfunding para apoyar al estudio en su pronta recuperación. Cabe aclarar que estas campañas no son por parte del estudio, sino que los mismos fans son quienes están organizando la recabación de fondos para apoyo.

#HelpKyoAniHeal
Los fans tienen la posibilidad de ayudar

Lo que sí está haciendo KyoAni es vender arte en buena resolución a un precio realmente bajo. Se seleccionaron algunos frames bonitos de sus series, los cuales te venden en su página oficial por la friolera de ¥216 yenes ($38 MXN). ¡Una ganga, sobrinos! ¡Te salen más caras unas papitas familiares! Yo sigo en proceso de pedir un par de imágenes de Rin Matsuoka y Nagisa Hazuki, de Free. Nada más advierto que es una LATA llenar el formulario, sobre todo al poner tu nombre, porque te lo pide en Hiragana, pero hay páginas que están posteando el tutorial de cómo llenar el formulario sin morir en el intento (no puedo tomar sus imágenes y ponerlas aquí porque no sería justo para ellos, pero no es nada que una búsqueda de Google no solucione). Este arte se envía a tu correo a una resolución de 3840x2160 px. Es una buena manera de apoyar al estudio de modo 100% oficial y con cantidades que no te dejan pobre.

De todo corazón, y pese al escepticismo por los datos de la versión oficial de los hechos, esperamos que el estudio se recupere, se esclarezca qué sucedió y se castigue a los culpables de este lamentable suceso. Nos solidarizamos con el dolor de las familias y lamentamos las pérdidas humanas y materiales.

#FuerzaKyoAni. Y esperamos que la verdad lleve a la justicia.

SOBRE KYOTO ANIMATION

La empresa creadora de famosos anime fue fundada en 1981 por Yoko Hasta y su esposo, Hideaki. Sus trabajos son suaves, de gran calidad y encanto propio. Uno de sus más grandes hitos de la década pasada fue La Melancolía de Haruhi Suzumiya. Esta década, K-On! Se perfiló como una favorita del público otaku, mientras que Violet Evergarden se lanzó en el catálogo internacional de Anime de Netflix y Free cosechó enorme éxito en el mercado latinoamericano, llegando a ser proyectada en cines.

Poster de Aladdin live action

Esta semana el mame que hizo estallar las redes sociales fue la noticia de un remake impensable. la nueva adaptación a live action por parte de Disney de la película “La Sirenita”, para cuya protagonista eligieron a la incipiente cantante Halle Bailey.

Remake de la sirenita explota en redes

Al ver que la cantante no era pelirroja como el personaje animado, sino de etnia afroamericana, los internautas estallaron y comenzó la guerra entre dos bandos: por un lado, los progresistas y millennial diciendo: “es una adaptación, no tiene por qué ser pelirroja, no le veo nada de malo, ella es hermosa, canta divino, de todos modos la del cuento tampoco era pelirroja, ya supéralo, ¡es hermosa, maldito racista!” Y por el otro, los que no apoyan tal decisión y cuyos argumentos también fueron en crescendo: “No es lo que esperaba, no hay motivo para hacerla negra, Maldito Disney arruinas mi infancia, no soy racista, pero es horrible, ¡maldita negra! ¡Malditos negros, arruinan todo!”

Esto hizo que automáticamente todo aquel que apoya a la actriz sea tildado de millennial llorón y todo el que no, de racista llorón. Para el caso, ambos bandos se llaman “llorones” mutuamente.

Y en medio, hay una cantidad de argumentos, unos muy sensatos; otros, una verdadera tontería, que avalan o describen por qué o por qué no debería hacerse este enésimo remake. Que si la Sirenita de Andersen no era pelirroja, que si no debía haber un cangrejo caribeño, la gran falla del cambio de final en la versión del 89, que si estamos en una nueva era y debemos cambiar los productos para las nuevas generaciones… pero en medio de todo, nos surge la gran pregunta: ¿realmente es necesario que se haga?

UNA DÉCADA ATASCADA DE REMAKE

Red Lives Matter

No es realmente algo nuevo este asunto de los remakes. Son algo que viene haciéndose desde siempre, con cintas como “Scarface”, “Ben-Hur”, “The Thing” o “The Fly”. Sin embargo, el mercado no se veía tan saturado de ellos como ha sucedido en esta década, donde los productos cinematográficos se basan en ser secuelas, precuelas o de plano remakes de productos ya consolidados y bien conocidos. El problema es que estos refritos han resultado un fracaso en su mayoría, a grado tal que este año se ha llegado a un punto de bajeza tal, que la cartelera principal parece sacada de la de hace dos décadas: “Godzilla”, “X-Men”, “Toy Story”, “Aladdin”… ¡hasta hicieron un meme de esto!

Nuevamente, el público tiene opiniones divididas: una facción pide a gritos que ¡ya basta!, que necesitamos historias nuevas porque estamos hasta la gorra de refritos; la otra dice, con aires de sabelotodo: “se llama mercadotecnia, amigo, ¿sí sabes? Se trata de vender”.Y nuevamente, en medio, el público, quien ya no sabe si ir al cine a ver una mala versión de una película que le gustó mucho hace 30 años o mejor ir a otro lado para evitarse la decepción.

EL PROBLEMA DE SER CORRECTOS TERMINA EMPEORANDO EL REMAKE

Esta década trajo consigo la visibilización de problemas que llevan toda la vida aquejándonos: el racismo, el machismo, la discriminación, la injusticia social. Los sectores sociales se han hartado de ser siempre los eternos segundones del estrato social “varón heterosexual entre 20 y 40 años, de preferencia blanco y cristiano” y están luchando por sus derechos y por tener cara, voz y voto no sólo en la vida diaria, sino en el entretenimiento. Y es una lucha correcta y justa. La humanidad posee enorme variedad, es más que sólo hombres hetero blancos burlándose del resto. Sin embargo, el modo de enfrentar una problemática real se ha convertido en una especie de caricatura de sí misma, con decisiones que van de torpes a ridículas. Y las empresas, en un afán de demostrar que están de acuerdo con estos sectores en pugna (mujeres, negros y gays principalmente), les están dando lo que en México llamamos “atole con el dedo”, que no es sino dar placebos “para que vean que sí les hacemos caso”, en lugar de atender a la justa demanda y crear soluciones viables.

Comparativa de los remakes live action de Disney

Estas malas decisiones son las que hacen que, en lugar de crear personajes nuevos y frescos, que representen a todas estas personas que luchan por sus derechos; se cambie de sexo, color u orientación sexual a personajes que eran de otro modo. Los resultados han sido controvertidos, resultando un fracaso la mayor parte de las veces. Ni siquiera es necesario dar ejemplos. Ustedes ya los han visto en el cine uno tras otro, desfilando en una serie de películas que, cual pasarela, sólo decepcionan más y más a la audiencia.

EL PROBLEMA DE LA NOSTALGIA, FORZANDO UNA HISTORIA REGULAR

Aunado a la inclusión forzada, tenemos un factor de nostalgia. Esta década ha estado impregnada de un enorme deseo de volver a los años 80 y 90. Lo vemos flotando en el mundo de la cultura pop. Y el modo más fácil de traernos de vuelta “Los Años Maravillosos” (que para muchos fueron nuestra infancia) es, precisamente… ¡rehacer las películas que vimos en aquella época, pero con los toques de inclusión nada sincera que ya hemos mencionado!

¿Era necesario?

Así, tenemos otro desfile de películas que pasan por el hacha de la pasteurización y nos entregan versiones mutiladas y grises de películas que en su momento funcionaron, como “Robocop”, “Total Recall”, “Terminator”, “Los Cazafantasmas”, “It”, “Cementerio de Mascotas”, “Chucky”, etc.

Y luego, tenemos a Disney…

EL PROBLEMA DE DISNEY, NUNCA APRENDERÁ

Abramos este apartado especial para hablar de los remakes realistas de Disney. Esta década se ha visto inundada de filmes live action o en 3D emulando acción real sobre algunas de sus películas más memorables. Sin embargo, estas adaptaciones han quedado muy por debajo de la calidad de sus predecesoras animadas, con un resultado que va de gris a malo y una recordabilidad baja o nula. La gente que ha asistido a la sala ha salido con un dejo de sinsabor que, en el mejor de los casos, defienden con un “está entretenida”.

Y es que, si lo analizamos, estas películas son totalmente innecesarias. Buenas o malas, con defectos o no, las versiones animadas dejaron una huella en su público. Aún con sus cambios con respecto a los cuentos originales o sus finales alterados, las versiones animadas generaron un gusto que rebasa a las generaciones. Son filmes realizados para que niños y adultos de todas las edades los disfruten en familia. Querer rehacerlas décadas después resulta totalmente innecesario.

Y esto se ha visto en la impresión del público. Pese a que hay defensores, lo cierto es que estas nuevas adaptaciones han eliminado la importancia de los villanos, haciéndolos seres delicados, nobles, abnegados y que en el fondo sólo desean amor. Basan casi todo su atractivo en los gráficos por computadora y en la música, que no alteran porque hacerlo sería perder por completo la batalla. Los soundtrack de Disney, en especial los de los años 90, son auténticas joyas muy bien pensadas. Por ello, estas nuevas adaptaciones se aferran a las canciones para readaptarlas y usarlas como arma principal para atraer público.

Sin embargo, Disney ha sacado animaciones nuevas en esta misma década que han resultado exitosas por su cuenta y que se han ganado su sitio en el gusto del público: “Zootopia” es una historia propia, bien narrada, que genera dudas en el espectador, que lo lleva a hacer suposiciones conforme avanza la trama, que empatiza y hace que el espectador se identifique con las situaciones (la escena de los perezosos es una de las más alabadas por su nivel de identificación); “Valiente” es una historia sin villano, pero con mucha introspección, donde la protagonista defiende a toda costa su poder de decisión y que comete severos errores que pueden costar la vida de alguien amado; “Ralph el Demoledor” es una gota de nostalgia y sentimientos llevados hacia el público gamer; “Frozen” fue el furor en la niñez de esta década con canciones pegajosas y personajes muy identificables. ¿Te imaginas un remake de Avengers sin ese feeling?

Entonces, ¿por qué no mejor seguir enfocándose en eso? ¿Por qué aferrarse a rehacer lo que ya está hecho y encima, alterarlo sin necesidad sólo por una necesidad de verse inclusivos?

PERO NO TODO ESTÁ PERDIDO

Aún con todo este atascadero de producciones refritas, no todo está perdido. Hay algunos remakes que curiosamente sí quedaron bien y que sí superan a sus originales. Tal fue el caso de “The Hills have eyes” (mal traducida aquí como “El despertar del diablo”), película de 2006 donde Wes Craven rehace su propia película del ’77 con mayor crudeza y crueldad que su versión original o, en esta década, de “Voltron”, serie animada de Dreamworks para Netflix, donde readaptan una serie de los 80 bastante plana y la reaniman, dando carisma y peso a cada personaje.

Roberta Warren de Z Nation
Una teniente muy bad ass

Y por otro lado, quizás no en cine, pero sí en formato casero, estamos viendo series y películas que se salen de la tónica convencional y que crean personajes para esta nueva era, sin necesidad de alterar a personajes ya existentes. Tal es el caso de la Teniente Roberta Warren, de “Z Nation”: una mujer en sus 50, fuerte, decidida, afroamericana, sin pelos en la lengua y con dotes de líder. Eso es lo que necesitamos, no que vuelvan afro a todos los pelirrojos. (Que cosa es de decir, eso sí que es racista).

Esperamos de todo corazón que las empresas dejen de estar recurriendo al pasado y miren más en este presente. Hay talento que puede apoyarse y hacer que sea rentable, muestra de ello es “Stranger Things”, que juega con el factor nostalgia, pero narrándonos una historia nueva. Sabemos que nada es 100% original y que estas alturas hallar algo que nunca se haya visto es más que difícil, pero todavía hay modos de contar historias y hacer que éstas se vuelvan recordables. Ojalá termine esta era de innecesarios remakes.

John Wick listo para matar
Chuck Norris usa pijamas de John Wick

¿El nuevo Chuck Norris?

Hace ya cinco años (así de rápido se nos ha ido la década), un filme que aparentaba ser otra película más de acción se posicionó rápidamente en el gusto del público.

La película co-dirigida por Chad Stahelski y protagonizada por el carismático y siempre querido Keanu Reeves, de inmediato captó la atención con un plot básico y una motivación que, pese a su simpleza, atrapó a todos. No era un atormentado policía o soldado con una esposa dramática y un hijo o hija rebelde, como siempre nos muestra Hollywood. Esta vez hablábamos de un ex asesino de la Bratva (la mafia rusa) que vuelve del retiro cuando el cretino hijo de su ex jefe, sin saber quién es, tiene la ocurrente idea de robarle el carro, golpearle… y matarle un cachorrito, último regalo de su recién fallecida esposa.

La persecución, ejecución y venganza de John Wick dejó pasmado al público, que cada vez pide más y más. Y como somos un monstruo hambriento, no tardó en dársenos una segunda parte más desenfrenada, donde, no han pasado más de dos horas donde se queda la primera, cuando se le viene el segundo reto a nuestro protagonista, encarnado en Santino, líder de la Cosa Nostra, quien obliga a Wick a cumplir una deuda con un último trabajo: asesinar a su hermana, líder de la organización criminal, con el fin de usurpar su puesto. Wick se ve obligado a aceptar y caer en lo que a todas luces era una trampa, ya que Santino no piensa cumplir su parte del trato. Viene con ello una persecución frenética, violenta y llena de muertes por doquier en escenarios caleidoscópicos y alucinantes, para después, terminar con nuestro protagonista metido en el problema más tremendo jamás visto: excomulgado de la Orden de asesinos, con toda la ayuda retirada, con un contrato de $14, 000 000 de dólares sobre su cabeza, y sólo una hora para huir a donde se pueda, porque en cuanto den las 6 pm, los asesinos lo van a linchar.

La curiosidad que despierta John Wick es su más grande arma

Con semejante final, era obvio que todos queríamos saber cómo demonios iba a zafarse Wick de una situación tan, pero tan jodida. (Excuse my French). No hallo otro adjetivo para describirla). Y cuando salió, era lógico que al menos yo iba a correr a verla.

Y bueno, no podemos decir que no cumplió con las expectativas. En realidad John Wick logra salir de ese predicamento y llevarse a varios en el camino. En esta tercera entrega, vemos a nuevas caras, nos vamos al otro lado del mundo, vemos consecuencias de los actos, hallamos que los perros son parte fundamental de la trilogía y sobre todo, nos deja con el hilo una vez más, ya que John Wick es como la mala hierba: no muere.

Lo curioso es que en el público de menos de 40 años, estas películas crearon un hito alrededor del personaje, que trascendió de ser un personaje más en películas de acción a ser un icono con luz propia.

Ha nacido la era de un nuevo personaje.

JOHN WICK NO DUERME. ESPERA

Primero hablemos de esta tercera entrega con algo de calma. ¿Ya la vieron? Porque no voy a dar spoiler alguno, pero sí a comentar ciertas cosas que han sido como el sentir general de quiénes la hemos visto.

En primera, la brutalidad. No minimiza ni se edulcora. Wick sigue siendo brutal y directo al deshacerse de los enemigos. Halla cuanto tenga a mano como arma y lo usa de modos que uno quisiera conocer para hacer uso cuando amerite la ocasión. En esta nueva entrega conocemos más sobre el pasado de Wick y nos enteramos de lo que sospechábamos: su origen bielorruso. Vemos también el agregado de perros entrenados como parte del staff y a su vez, comprendimos que debe haber una regla tácita entre asesinos: NO TOQUES AL PERRO.

Un sorpresivo giro que cambia de contexto todo el plano.

Sin embargo, esta tercera entrega se sale un poco del ambiente mundano y tangible de las dos anteriores para volar la imaginación y mostrarnos una Orden de Asesinos omnipresente y poderosa que rige a todos y de la cual nadie escapa. Los sucesos de “Pacto de sangre” se entretejen de tal modo que nos queda claro que Wick se metió con la Orden y el contrato sobre su cabeza es firmado directamente por los altos Mandos de la misma, quienes envían a su mediadora (que actúa como Hacienda) para ejecutar a todo aquel que haya ayudado a Wick durante las anteriores horas.

Si bien el creciendo de violencia y fantasía ha ido aumentando en cada entrega, el resultado ha sido muy aceptado y alabado, a grado tal que se ha gestado un nuevo personaje en la cultura pop.

JOHN WICK PUEDE LAMERSE EL CODO

En algún momento de la década pasada, comenzaron a aparecer en Internet ciertas frases curiosas donde se mencionaba a la estrella del cine de artes marciales Chuck Norris, en las cuales se le enaltecía como a un ser todopoderoso a niveles absurdos. Tales frases aludían a hazañas tales como “Chuck Norris desayuna Polonio 20” o “La Evolución es una lista de especies a las que Chuck Norris ha dejado vivir”. Y se volvieron un tópico constante, un ejercicio de singularidad humana, que hallaba cada vez frases más creativas, a grado tal, que en la cinta “Expendables 2”, que reunía a las estrellas más rudas del cine de acción, la aparición Chuck Norris se corona cuando él dice la frase “sí, recuerdo la vez que me mordió una cobra. Tras varios días de agonía… la cobra murió”.

La aparición de John Wick está haciendo que la estafeta cambie a una nueva generación. Chuck Norris es un personaje de los años 70 y 80. Las nuevas generaciones lo ubican por los memes, pero no por sus películas. Wick es un personaje reciente, en boga. No fue difícil pasarle la estafeta del hombre rudo que logra hazañas imposibles con su sola presencia.

Esto ha creado un fenómeno de masas sólido, construido a base de la respuesta humana, no tanto de una enorme campaña de publicidad. La gente ha aceptado tan bien la saga, que Keanu Reeves ha comentado que mientras el público pida más John Wick, habrá más John Wick. La misma tercera entrega se presta para una continuación, pese al mortal daño físico que sufre nuestro protagonista.

JOHN WICK LE VENDIÓ LA TORRE EIFFEL… A EIFFEL

¿Ya es mayo de 2021?

Las figuras de acción están a la orden del día; desde las popularísimas (y feas) Funko hasta las carísimas y detalladas Hot Toys. Hay de todo para el coleccionista. Y aunque aún no hay un cómic como tal, no deja de ser ajeno al ojo del lector de cómics la fuerte influencia que la narrativa gráfica tuvo en esta saga fílmica, con iluminaciones contratantes, colores vibrantes y dramatizares, muy en este nuevo estilo de iluminación bicolor tan en boga entre los ilustradores de Internet. Las tomas mismas nos remiten a paneles de cómic europeo. Puede verse la influencia de artistas como Manara, Feddericci o Marini. Sin contar que reunió después de 20 años a Lawrence Fishburne y Keanu Reeves. Verlos en la segunda entrega en esa azotea fue un curioso dèja vù, cuando el Rey de los Mendigos le dice “¿hace cuánto que no nos vemos?”, uno no puede evitar pensar “desde que le ofreciste una pastilla roja y una azul”… en fin, que hay muchos detalles que hacen que Wick casi raye en ser “película de culto”. Y es sorprendente, tratándose de una premisa que de origen parecía demasiado simple. Es decir, ¿todo esto por un perrito? Pero no es sólo “le robaron el auto y le mataron al perro”, como él mismo explica. Ese cachorro era el último recuerdo de la mujer que amó, por la cual hizo una tarea imposible para zafarse de ese mundo de sangre y violencia; mismo al cual terminó volviendo sin quererlo y lleno de rabia.

De lo fresco a hacer solo girar la rueda...

Podríamos hacer muchos análisis al respecto, pero lo cierto es que, en un terreno cinematográfico donde cada vez mas vemos menos villanos, menos acción humana y más clichés cómicos, más edulcoración en los contenidos y más falsa corrección política, John Wick, al igual que Deadpool son cachetadas de violencia pura  que te atasca los ojos. Y la gente no puede evitar amarlo.

Ahora nos queda esperar hasta la salida de la siguiente entrega: John Wick 4.

Love, Death and Robots
Una antología que vale la pena ver

Entre la propuesta y la inconformidad

Ok, llegamos un poco tarde al tren de la moda del mame, pero estamos aquí, con un análisis a la afamada, laureada y luego vituperada Love, Death and Robots de Netflix, que levantó tanto estupor entre el público para luego ser olvidada ante la entrada de los mega publicitados superhéroes de Marvel.

Las primeras críticas de la gente y los especialistas fueron soberbias: “fabulosa, magnífica, exquisita”; pero luego, alguien publicó la nota incómoda haciendo hincapié en el sexismo.

Y entonces todo se volcó.

De la noche a la mañana, las opiniones se dividieron y ahora muchas personas consideraban a esta miniserie de cortos animados como una muestra más del machismo tan arraigado en nuestro inconsciente colectivo. Y la entrada de Avengers: Endgame fue la puntilla para su incipiente popularidad. Los Héroes comprados por el ambicioso ratón se llevaron la atención entera del público.

Pero, ¿realmente es lo que dicen ambos bandos? ¿Soberbia y machista?

¿Qué tal un viaje a la ciencia ficción?

18 HISTORIAS, 18 SUEÑOS

Por si no has visto el trailer

La dirección general y control del proyecto de estos cortos corrió a cargo de Tim Miller. Un nombre relativamente nuevo en la industria del entretenimiento, a pesar de su experiencia como animador digital desde 1995. Es el co-fundador de Blur Studio, marca bajo la cual aparecen estos cortos. Miller, si bien tenía trabajos de animación digital y supervisión de efectos especiales para algunos videojuegos como Mass Effect y Star Wars The Old Republic, e incluso una nominación al Oscar por su cortometraje Gopher Broke de 2005; Miller da su salto más grande en 2013 cuando llama la atención general al diseñar la cortinilla de intro de la película Thor: Un mundo Oscuro, y en 2016, dio su debut como director cinematográfico, llevando a cabo la irreverente e hilarante Deadpool, basada en el mercenario bocón creado por Rob Liefield y Fabian Nicieza.

El otro padre de la antología es David Fincher, a quien recordamos por filmes  emblemáticos como Seven, The Fight Club y Social Network. Juntos, exploran a través de 18 cortos realizados por distintos estudios, nuevos intentos de traer la ciencia ficción al gusto popular.

¿DE VERDAD QUIERES RESEÑA DE LOS EPISODIOS?

¡Vamos, seguro ya los viste! Y si no, ¡es justo que los descubras por tu cuenta!

Más que contarles de qué va cada uno (porque encima son breves, no es tan necesaria una reseña de cada uno), hablemos de la aportación de cada uno.

1. LA VENTAJA DE SONNIE

Dirigido por: Dave Wilson

    Tildado de sexista por su recurso fácil del uso de personaje femenino, nos presenta una animación muy detallada, muy de nueva generación, con glows ambientales que nos recuerdan a videojuegos como League of Legends u Overwatch en una batalla Pokémon a gran escala con criaturas realmente grandes y monstruosas. Sin embargo, justamente el cliché de que los personajes femeninos siempre tienen qué ser violados para hacerse fuertes generó un fuerte descontento en las comunidades feministas de Estados Unidos y Europa, quienes atacaron el corto. El otro estereotipo es la mujer prostituta.

2. LOS TRES ROBOTS

Dirigido por: Víctor Maldonado y Alfredo Torres

    A pesar de que su historia realmente es simple, tiene las frases más citables de toda la saga. Un tipo de animación 3D al que estamos ya muy acostumbrados, escenarios post apocalípticos y tres robots carismáticos conforman un corto breve, de historia plana, pero con unas frases buenísimas que se quedan para uso común, como “Vamos, dile ‘papi’ ” .“ O mami. En este caso, da igual”, o “¿qué es eso de ‘chúpame las bolas’? ¿Debería buscarlo?”, “no recomiendo que lo hagas”, “¡ohhh, sí, por favor, hazlo!”

3. TESTIGO

Dirigido por: Alberto Mielgo

    ¿Recuerdan que el otro estereotipo es que sean prostitutas? Bueno, en este corto aplica al 100%. Se ha dado mucho el estereotipo para que el personaje femenino no sea personaje, sino un recurso de índole sexual, asumiendo que toda la audiencia del mundo amaría ver algo así y olvidando que a más de la mitad de la misma una mujer desnuda no le provoca gran cosa. Por ello, “Testigo”, pese a que intenta ser una narrativa vertiginosa en un eterno loop de persecución en un ambiente estilo Blade Runner, realmente queda más como un pretexto para fan service masculino que como un corto que pueda disfrutarse por su historia.


4. TRAJES

Dirigido por: Franck Balson

    Muy Bradburiana, nos remite a las legendarias Crónicas Marcianas en una mezcla con Halo. Una historia sencilla con impresionantes acabados ambientales, un diseño de personajes caricaturesco y detallado, fabulosos efectos de explosiones y unos mechas de alta influencia japonesa pero con patente para uso campesino. Sobresale por sus acabados ambientales, su color vibrante y sus diseños tan actuales.

5. VENDRÁ POR TU ALMA

Dirigido por: Owen Sullivan

    Tenemos un 2D propositivo, interesante, fluido y dinámico con personajes que intentan sobrevivir en la corta duración del episodio, pero a quienes el tiempo se les acaba y no logran darnos la conexión entre lo que buscan, el ser que los persigue y la solución que nos dan para vencerlo. No hay tecnología futurista ni robots en este episodio, pero sí un antiguo mal que hemos visto retratado hasta la saciedad, siempre intentando renovarse a sí mismo para mantenerse vigente. Aún así, el salto a 2D se agradece en un mundo tan saturado de animaciones 3D.

6. EL YOGURT QUE CONQUISTÓ EL MUNDO

Dirigido por: Víctor Maldonado y Alfredo Torres

    Un clip que nos recuerda esas viejas antologías de ciencia ficción que venían en libros de bolsillo con varios relatos. Nunca faltaba uno de humor. Este episodio cumple ese hueco. Con un diseño en 3D caricaturesco de estilo toon, nos antepone a la posibilidad de que este inteligente cultivo láctico resulta ser el gobernante de la humanidad. Y aunque se toma a broma a sí mismo desde el inicio, después todo parece tan en serio…

7. MÁS ALLÁ DE LA GRIETA

Dirigido por: Leon Bérelle, Dominique Boidion, Rémi Kozyra y Maxim Luére

    La antítesis del Yogurt. Tan realista que por momentos dudarás de si es animación, mo-cap o son actores dentro de un entorno 3D. Delatada por detalles aquí y allá que denotan la manufactura 3D en los personajes, esta historia nos lleva a los confines del universo, a una nave perdida, a amores reencontrados, a algo tan, pero tan perfecto que no puedes evitar sentirte incómodo. Y sabes que en algún momento, tanta belleza terminará por ser un horror cósmico…

8. BUENA CACERÍA

Dirigido por: Oliver Thomas

Otro maravilloso 2D con insertos de 3D. Con clara reminiscencia al anime, nos lleva de un pasado mítico con espadas y criaturas fantásticas a un futuro steampunk plagado de racismo, machismo, displicencia y humillación para nuestros protagonistas, pero también nos lleva al deseo de justicia, de venganza, de cacería. Y nos lleva a la transformación del ser mítico en el ser mecanizado, a la leyenda de la bestia cazadora que cambia de formas cuando cambia la luna. Todo en unos entornos detalladísimos y fabulosos. Y aunque este corto vuelve a explotar la idea de la mujer-prostituta, todo el trasfondo que envuelve a los protagonistas hace que eso sea un elemento más de la historia y no la muletilla principal para atraer público.

9. EL VERTEDERO

Dirigida por: Javier Recio Gracia

La pesadilla de los amantes de la limpieza. Un corto de humor negro, con un 3D con un estilo de caricatura un tanto realista, con rasgos muy marcados, detallados, pero exacerbados para mantener la línea del guión. Una narración de horror ligero en la que el personaje que intenta expulsar de su hogar al protagonista resulta tan chocante que no puedes evitar sentir antipatía por él y desear que le vaya muy, muy mal. Por suerte, nos cumplen ese deseo al generar una agradable sonrisa al final.

10. MUTANTES

Dirigido por: Gabriele Pennacchioli.

El favorito de su servidora. Una historia de fuerza, guerra, honor y discriminación. No hay tecnología ni robots. Hay hombres lobo. Y ellos son el objeto de la discriminación por parte de sus compañeros y superiores. Dos contra el mundo, dos contra el ejército enemigo y el propio en una batalla en medio del desierto de Afganistán. Una historia en 3D que nos recuerda a videojuegos como Sniper Elite: con ese acabado de proporciones realistas que aún mantiene ese grado de fantasía para no confundirnos como lo hizo Más allá de la grieta y un guión que aquellos que jugamos el juego de rol Werewolf: The Apocalypse, encontraremos muy familiar y nostálgico. Sin duda, a mi gusto, el más recomendable.

11. NECESITO UNA MANO

Dirigido por: Jon Yeo. 

    En el espacio nadie puede oír tus gritos. Este corto de acabados detallados y realistas lo demuestra. El guión nos recuerda mucho a Gravity, de Alfonso Cuarón. Lleva la misma trama y el mismo nivel de estrés, aunque reducido a 10 minutos. Y en esta ocasión, se tiene que hacer una ofrenda al enorme vacío infinito del espacio.

12. NOCHE DE PESCA

Dirigido por: Damian Nenow.

    Una maravilla visual en 2D. Los personajes son una mezcla de acabado realista, cómic europeo y el acabado de A Scanner Darkly, mientras que los fondos y animaciones son de reminiscencia europea con acabados muy actuales. La historia es una fantástica suposición sobre fantasmas de luz viviendo en el desierto, que alguna vez fuera el lecho de fondo marino. Sin embargo, pese a su grandioso acabado visual, el final es abrupto.

13. LA 13 DE LA SUERTE

Dirigido por: Jerome Chen.

    Otra animación hiperrealista, esta vez, basada en una actriz: Samira Wiley, la famosa Poussey de Orange is the new Black, quien toma el rol de una piloto novata a la que le dan la nave más chatarra y desafortunada de la unidad, pero que, en una suerte del corrido de El Caballo Prieto Azabache, nos narra una historia de amistad y unión cuyo final pudo ser mejor, pero que se compensa por el fabuloso acabado técnico de la cuidada animación. Algo que se agradece de este corto es que no tuvo qué recurrir a sexualizar a la protagonista para hacerla interesante.

14. ZIMA BLUE

Dirigido por: Rob Valley.

    Un 2D de acabado completamente contrastante con la estética de los anteriores. Un estilo adulto, de proporciones irreales y acabados más fashion que pop. Si te da reminiscencia a Gorilaz, es porque el director, Robert Valley, dirigió el video de Saturnz Barz.

La historia de un excéntrico artista que desea volver a sus inusitados orígenes y narra todo a una reportera, la única que conoce el secreto del misterioso tono Azul Zima hasta que llega la despedida del artista. Una historia interesante.

15. BLINDSPOT

Dirigido por: Vitaliy Shushko.

    Un 2D que no se decide entre ser humorístico, acción, anime, Aeon Flux o todas juntas en una vertiginosa carrera al estilo Mad Max. Visualmente es una belleza: persecuciones, ráfagas, disparos, partes mecanizadas volando, luces chispeantes, color vibrante y magnífico, velocidad al más puro estilo de Battle Angel Alita o las batallas de Dragon Ball…. ¡Muy emocionante!

Pero al final, la historia es sólo un pretexto para darnos cuerda viendo una persecución de 9 minutos que no iba para otro lado más que robar algo y salir avantes.

16. LA ERA DEL HIELO

Dirigido por: Tim Miller.

    Este corto de plano apuesta por actores reales (Tohper Grace y Mary Elizabeth Winstead) interactuando con los elementos en 3D en una historia que de inmediato nos recuerda al legendario episodio de Los Simpson: La Bandeja del Génesis, que a su vez, se parodiaba un episodio clásico de La Dimensión Desconocida. Curiosamente, este episodio también generó cierta disconformidad entre algunos espectadores de “piel blanca y mundo tranquilo”, ya que hacían queja del uso de la guerra como elemento único para el avance de una civilización. Algo un tanto desatinado, tomando en cuenta la historia mundial de nuestra especie… en fin, ahora, cada que abro mi viejo refrigerador, reviso que entre la escarcha no haya una civilización.

17. HISTORIAS ALTERNATIVAS

Dirigido por: Víctor Maldonado y Alfredo Torres.

    Híjole… ahora soy yo la nota disconforme. Todo mundo alabó este episodio por lo genialmente cómico que pretendió ser, pero a gusto de su servidora, el humor que manejó fue por demás forzado. Este corto, también en 3D, posee un acabado totalmente cartón cómico, mostrando personajes de proporciones irreales y simpáticas. Pero pese a su buen acabado, su buena animación y la premisa de “hé aquí una app para que puedas imaginar cómo matar a Hitler de mil formas insospechadas”, la verdad es que las supuestas formas, que pretendían ser absurdas y graciosas, se quedan únicamente en “absurdas”. Sin embargo, el estilo de animación salva un poco este episodio tan controversial.

18. LA GUERRA SECRETA

Dirigido por: István Zorkóczy.

    Uno más y nos vamos. El Ejército Rojo se enfrenta, dentro de la Segunda Guerra, a un enemigo dentro de casa, uno traído desde las sombras por sus mismos camaradas. Y enfrentar el túmulo de pestilentes seres desemboca en una vorágine de sangre y dolor.

El último episodio reparte muy bien su escaso tiempo para darnos tiempo de conocer a los personajes, la situación, apreciar la batalla, emocionarnos con ella y al final, conmovernos con las pérdidas. Con una animación tan realista como las ya vistas en episodios anteriores, La Guerra Secreta se da tiempo incluso de darnos espacios de relax para encariñarnos con los personajes. Uno de los mejores cortos de la antología.

Y bueno, nos bajamos de la nave y terminamos por dar el veredicto final:

LOS PUNTOS BUENOS

1. Los estilos de animación

Aunque hay capítulos y capítulos, lo cierto es que, al menos en cuestión visual, todos son fabulosos, todos aportan algo, todos muestran un notable esfuerzo por darnos calidad y un trabajo merecedor de un sitio en nuestro geekito corazón. Desde las animaciones detalladísimas e hiperrealistas hasta las caricaturas graciosas, cada estilo de animación intenta darnos algo, proponer, no estancarse en lo ya conocido y cómodo de la salida fácil.

2. No hay censura

Y quizás esto fue parte de lo incomodó a las nuevas conciencias del milenio. Hay palabras altisonantes, escenas sexuales, genitales expuestos, violencia y sangre, batallas, peleas y desacuerdos. No es el mundo perfecto y silenciado que nos quieren imponer en las nuevas producciones. Y se agradece.

3. El intento de contarnos algo

Quizás no todos los guiones sean magníficos, pero lo que se agradece es que no se estancan, no nos cuentan cosas medidas, edulcoradas o dosificadas para no ofender. Aunque a muchos no les gustó, el hecho de querer narrarnos diversos subgéneros de sci-fi ayuda a no quedarnos con lo mismo. Y tampoco nos quisieron vender cualquier historia de viajes en el tiempo disfrazada de “la epopeya más grande jamás contada”.

4. Recurrir a expertos en el tema

Y es que en lugar de hacer la vieja confiable de meter al sobrinito que estudió comunicación a hacer guiones de mediana calidad, los productores decidieron adaptar relatos cortos de verdaderos autores de ciencia ficción, usando para ello a escritores como Jon Scalzi o Alastair Reynolds. Otro acierto para que las historias posean ese valor y consistencia de quien sí sabe hacer las cosas.

5. No todos son “gringous”

Si bien Blur es la compañía que da la cara y reúne a todos, lo cierto es que fueron diversos equipos de varias partes del mundo los que aportaron con su granito de arena para realizar los cortos, siendo, por ejemplo, el equipo de Maldonado y Torres quienes se encargaron de las animaciones más cartoon. La diversidad de equipos, nacionalidades y criterios, ayudó también a que la antología no se estancara en pan con lo mismo.

LOS PUNTOS MALOS

1. La duración

No todos los episodios lograron salir avantes con el poco tiempo destinado. Muchos se quedaron con un final trunco, vano o de plano tuvieron que simplificar su historia para no meterse en problemas. Quizás un poco más de tiempo hubiera sido de agradecer para poder profundizar más en las historias, a las que se nota que les apremia la duración.

2. El asunto de las chicas objeto

No es en todos los episodios, pero varios de ellos traen todavía ese fantasma de usar el cuerpo femenino (bien formado) como elemento sexual, pensando que la audiencia siempre son hombres heterosexuales, cuando hace años que mujeres, gays y demás personas son target y audiencia y también quieren un poco de fanservice de su lado. No soy tampoco de protestar y quejarme como suelen hacerlo varios bloggers millennial, pero sí es interesante cuando el personaje femenino es un personaje, como la granjera malhablada de Trajes o la piloto de La 13 de la suerte y no un par de pechos y nalgas metidos gratuitamente para llamar la atención.

Y finalmente, como podemos ver, Love, Death and Robots tiene más puntos a su favor que en contra, por lo cual, la recomiendo altamente. No es “LA” antología, pero sí es una buena opción para esta nueva generación. Toma dignamente la antorcha de las legendarias Heavy Metal y Metal Hurlant y camina hacia el futuro cada vez más cercano con mucha seguridad.

Hace unos días, en una de tantas conversaciones bizantinas de Internet salió el tema sobre los geek o geeky y todos los mitos, verdades y leyendas urbanas que los rodean: que si son gordos, que si son vírgenes, que si son “nerds”, que si son inmaduros, que si hay posers… y lo cierto es que hay una necesidad por definirlos y sobre todo, por saber quién puede considerarse uno y quién no.

Qué es un geek?

 

¿Es que realmente existe una definición?

En este mundo atascado de etiquetas de nuevo milenio, parece imperiosa la necesidad de pertenecer a un grupo que sea más original y diferente que los demás. De ser un plus por encima de los plus, el original entre los originales. De ahí que mucha gente corra hacia lo que ve de moda, intentando adoptarlo para formarse una personalidad que sea diferente, inusual, poco vista. Y esta gente notó cuenta que los fans del entretenimiento alternativo eran un caldo de rica opción para meterse, esto aunado al enorme éxito y proyección que han tenido los superhéroes en esta década y a la serie The Big Bang Theory, que mostró a los “nerds” y “geeks” como personajes muy “pop” con mordaces respuestas y alto intelecto. Obviamente, todo mundo quiso ser como ellos.

Pero ser geek es algo más que ser un wannabe de Sheldon Cooper con playeras de superhéroes, haber visto todas las películas de Marvel y tener cada Funko que salga. Es un modo de vida, por pretencioso que esto suene.

¿Cómo es un Geek? Significado, comportamiento y otros misterios

Desde los 70 se comenzó a oír que a ciertos individuos les llamaban “nerds”, en específico, a aquellos dotados de una inteligencia sobresaliente y obsesionados con las ciencias, la tecnología, las ciencias puras y aplicadas y el entretenimiento poco común. Estos individuos, varones en su mayoría, se dedicaban a estudiar y a probar y experimentar con tecnología de su época, sin embargo, debido a su escasa habilidad social, eran vistos como individuos poco capaces y se convirtieron en blanco de burlas y abusos, que los llevaron a un hermetismo todavía mayor. El tema llegó a ser tan popular que incluso se hicieron películas como La venganza de los nerds donde se daba un aliciente a la comunidad, cuando esta comunidad lograba desquitarse de sus abusadores.

Mientras que el “nerd” era un fanático de
la ciencia, el “geek” era un fanático más especializado. Alguien que decidía
clavarse únicamente en un tema para hacerse especialista en ello. El término
“otaku”, utilizado erróneamente para designar a los amantes del manga y el
anime, es la correspondencia japonesa a “geek”: alguien que se especializa en
un tema a niveles patológicos. Alguien que incluso pierde vida, trabajo y
contacto con la sociedad encerrándose en su casa con tal de ser el experto más
grande en dicho tema. (De ahí el término “otaku”=“su casa”; ergo=alguien que no
sale de su casa).

Europa invadida por una nueva "Cultura"

España, a su vez, comenzó a usar en los 90 la castellanización de “freak”, haciéndolo diminutivo: “freakie”. Pero como España es un país donde todo debe adaptarse al idioma nativo, el término se usó como “friki”. Y se llegó a ver en muchas de sus publicaciones impresas, como Dokan, Ultimate Reports o Minami. Algunas de estas revistas llegaron en su momento al continente americano, el público las leyó… y el término comenzó a esparcirse.

grupo de nerds con sus mac air Photo by Hello I'm Nik on Unsplash

 

Los ñoños unidos jamás serán vencidos

Por otro lado en el basto entorno geeky, tanto los nerds como los geeks son por estereotipo gente apocada, que no socializa, y que gracias a ello, se refugió durante años en entretenimiento que no requiriera de contacto físico o de apertura al mundo general. Es decir: los cómics, las series de ciencia ficción, el cine, el juego de rol, el anime, el manga, etc. De ahí que se relacionen los términos con este medio. Sin embargo, no todo fan del medio puede ser considerado “nerd” o “geek”, ya que la característica primordial de éstos es su alto conocimiento sobre ciencias y tecnología, que muchos de los que estamos en este medio de plano no poseemos. Sin embargo, somos parte del mismo, a veces, de modo profesional. ¿Entonces, qué somos?

La generación de "Nunca Jamás"

Hay aquí una curiosa generación. Los
nacidos entre 1970 y hasta 1990. La llamada “Generación X”. Esta generación
tuvo un factor que ninguna había tenido hasta el momento:

Una infancia regalada.

Así es. Nuestra generación tuvo una infancia llena de cosas para disfrutar, un paraíso para cualquier geek y que las anteriores no habían tenido o tuvieron de modo más limitado: juguetes fabulosos y coleccionables, cientos de dibujos animados para ver en TV, películas de fantasía con historias innovadoras y fabulosas, música pop, cómics de superhéroes, etc. Fuimos una generación que ya no careció ni por guerras ni por posguerras; y que había sido liberada por los movimientos sociales de los años 60 y el libertinaje de los 70. Los que fueron niños en los 50 quisieron dar a sus hijos una infancia mejor que la que habían tenido. Y vaya que nos la dieron.

Tan genial fue, que por eso, de un modo u otro, no quisimos abandonarla y nos aferramos a ella. Todo lo que vimos, leímos, escuchamos y digerimos nos formó de un modo. Nos hizo querer más. ¿Cuántos no quedamos deslumbrados con las peleas de naves de Star Wars? ¿Cuántos no nos deslumbramos al ver el legendario video Take on Me, de A-ha con su acabado de cómic?

Foto de persona leyendo manga Photo by Miika Laaksonen on Unsplash

 

Para algunos son "cuentitos", para otros es una puerta a otra dimensión

Esas experiencias se nos quedaron
grabadas. Y nos hicieron decir a muchos “yo quiero dedicarme a ello algún día”
(al menos así fue en el caso de su servidora) e hicieron que muchos de mi
generación y las venideras quisieran dibujar, modelar 3D, crear videojuegos,
escribir, fantasear, etc.; y acabáramos trabajando en esto. Otros, aunque
hicieron sus vidas como adultos, siguieron coleccionando figuras o jugando rol,
siguieron perpetuando esta afición de un modo u otro dentro de sus vidas al
tiempo que llevan una vida funcional. Y otros más, menos afortunados, no tomaron
a bien el crecer y perpetuaron actitudes infantiles y de niño berrinchudo, a
pesar de haber crecido. Muchos no salieron de casa de sus papás, otros se
hicieron introvertidos y apocados, pero sin el talento para la tecnología de
los nerds originales, y sólo se quedaron como “clavados” de su amada afición,
sin llevarla a algo profesional, sin vivir y tomarla como parte de su vida y sí
en cambio, modificándola negativamente. Estos últimos son los tan deleznados
“ñoños gordos” que crean el estereotipo negativo del “geek”.

Los 90 y el boom de la diversidad

Sin embargo, pese a que vivimos una
infancia de rechupete, la entrada de los años 90 con el grunge y el industrial
no vio con buenos ojos que los ahora adolescentes siguieran con sus “cosas de
niños”, por lo cual muchos pasamos a un cierto grado de clandestinidad, leyendo
aún los cómics que lograban llegar, y volteando a ver “las caricaturas
japonesas”, que en México tuvieron un fuerte despegue.

La llegada de una nueva rama con el boom del anime.

Ahora las cosas habían cambiado. Ranma 1/2, Saint Seiya, Sailor Moon y varias más estaban entrando con una fuerza mayor que sus predecesoras de los 80 (que ya habían dejado una huella en el imaginario colectivo). Comenzaron a salir los fanzines del tema. Así nos enteramos que no eran “caricaturas japonesas”, sino “anime” (sin acento en la “e”, por favor) y que no eran “cuentitos”, sino “manga”. Se comenzó a gestar otro tipo de fan: el otaku. Y repuntó una nueva afición: el cosplay. Había llegado una nueva generación de fans. Y así el ecosistema geeky comenzó a tener mayor relevancia.

Comenzaron las facciones. Los fans del cómic americano no vieron con buenos ojos a estos chicos de cabellos de colores pastel y orejas de gato, los tacharon de “bobos” y “vírgenes”. Y los otaku a su vez contraatacaron. Mientras, en TV y puestos, los títulos brotaban junto con algo que era nuevo: la aparición de materiales eróticos en cómic. Algo que Europa tenía muy bien manejado desde los 60, pero que Japón supo darnos de mejor manera, con parodias de los personajes más populares. Fue cuando editoriales mexicanas como Editoposter decidieron hacer su propia versión “a la mexicana” de estos mangas y crearon una plataforma donde varios dibujantes con influencia manga hicieron su debut profesional (su servidora entre ellos).

sociopata-funcional-geek

Al par de las publicaciones pro anime/manga; las tiendas especializadas de cómics hacían lo suyo y vendían a público cómics de importación no sólo de superhéroes, sino europeos, latinoamericanos, orientales, juegos de rol, revistas especializadas, pósters, libros, etc. Esto hizo que el panorama se ampliara para los fans, ayudado por algunos programas de radio que comenzaron a brotar en la década, siendo Cómic Quest en el 98.5 el más completo en temáticas e información.

El surgimiento del "poser", el geek en la actualidad

Sin embargo, pese a ya estar asentado como
un gremio dentro de la sociedad, este medio aún se mantenía en cierto nivel de
hermetismo y clandestinidad. No todos querían entrar en él y no era algo del
todo bien visto, ya que los padres lo consideraban una pérdida de tiempo y la
gente más social, algo que quitaba puntos de atractivo. Por ende, se seguía
viendo al “ñoño” como un ser inmaduro que perdía el tiempo en “sus tonterías”.

Hasta que salió The Big Bang Theory y las películas de Marvel.

La serie reportó altos índices de rating.
La gente quedó fascinada con el comportamiento déspota e irónico de Sheldon; a
eso aunamos que en 2008, Marvel comenzó su campaña más ambiciosa de la vida:
llevar a sus superhéroes a la pantalla grande del modo más fiel posible.

Ese año, Iron Man fue la primera película del MCU. Y fue un golpazo. La gente había quedado fascinada. Pero para entonces, Internet ya estaba establecido en la vida de la gente, con lo cual todos comenzaron a compartir y globalizar la información.

Pero el boom final estaba por venir.

La maquinaria geeky se puso en marcha

La década siguiente fue la que detonó todo como una moda. Las películas de Marvel sentaron un precedente y todo mundo quiso imitarlas. Comenzó la compra de Disney de cuanta empresa pudiera para acaparar mercados, las películas de Hollywood comenzaron a usar los cómics como combustible para guiones, a quemarlos, a sacar una tras otra sin dar tiempo a que la gente asimilara o se encariñara con los personajes. Todo se volvió una vorágine geeky con un gran poder para generar ganancias.

De la noche a la mañana, todos aquellos
que antes veían para abajo este mundo, se pusieron la camiseta y brotaron
diciéndose fans del tema y expertos de toda la vida, todos resultaron expertos
y “ultra geeks”. Y comenzó la desinformación, las noticias falsas o
tendenciosas, el clickbait, una película tras otra. Y a base de la exigencia de
tener 3 películas del tipo por año, la calidad comenzó a decaer. Eso, aunado al
surgimiento de grupos de Justicia Social, que comenzaron a hacer que los
guiones de estas películas sufrieran cambios drásticos e innecesarios en la
concepción de sus personajes y en sus guiones. Poco a poco, las historias
comenzaron a pasteurizarse, a ser “más para la familia”, “menos agresivas”;
“más inclusivas”, “más suaves”.

Y los que eran fans desde tiempo atrás
dejaron de emocionarse ante tanta saturación y falta de calidad.

cómo identificar a un poser

 

Fuente: Wikihow "3 formas de identificar un poser"

El mundo cambió para felicidad de todos los Geeks

Así, llegamos a la época actual, casi al final de una década, donde ser un “geek” o tener gusto por las cosas geeky ya no es cosa fea ni mal vista. Ahora es un orgullo que no requiere esfuerzo alguno ni conocimientos en informática o ciencias. Ahora todos dicen ser “nerds”, “geeks” o "geeky". Es algo nice, de moda, lo ultra de lo ultra, lo original, único y diferente. Pero no es lo mismo decirlo por moda que vivir en esto.

Y es que como dije al inicio, este es un modo de vida. Es algo que te gusta y te apasiona de un modo u otro. Lo comes y lo vives. No se hace por impresionar a nadie ni por ser popular en redes sociales. Simplemente es por gusto. Porque te agrada. Serlo, aunque tengas poco tiempo de haber entrado, te causa curiosidad por saber qué hay más allá de las películas, de hallar un mundo completo. No todo el entorno geeky es Marvel vs DC, no todo es Dragon Ball, Game of Thrones y Pokémon. Hay mucho más. Hay cómics de todo tipo, de todo el mundo: coreanos, argentinos, españoles, italianos, franceses, británicos, chinos, tailandeses, mexicanos… hay juegos de rol, hay películas poco vistas con grandes guiones, hay nuevas series y nuevos clásicos como Stranger Things o remakes bien hechos como Voltron, hay manga, hay anime, hay webcomic, webstrips, películas… ¡todo ha crecido y se ha expandido al mundo!

Lo Geeky es lo de hoy!

No todo es malo en esta globalización. Ahora todo lo geeky está al alcance. Como es una moda fuerte, las licencias de cómic se pueden comprar fácilmente, igual que el merchandising, que se halla en cantidades nunca vistas antes. Es una época dorada en cierto modo. Pasamos de lo clandestino a la cima. Y sí, con ello vino una horda de gente zombie que se cree experta y que son desinformadores y conflictivos a veces… pero cuando pase la moda se irán y se quedarán los que aman este mundo, sean nuevos o veteranos.

Por ello, no tengo qué decirles “qué es ser geek o geeky”. Ustedes saben si lo son o no. En su corazón, saben si aman este mundo o sólo están de paso. Sea como sea, disfrútenlo. No se claven en las etiquetas ni la popularidad. Como dijo un amigo del gym: “a darle, porque esto se disfruta”.

spoilers avengers endgame
#DontSpoilTheEndgame

A todos nos gusta compartir lo que vemos, nuestros fandoms, el capítulo que acabamos de ver de la serie en turno. Se nos queman las habas por hablar de ello con los amigos y compartir puntos de vista y experiencias, sin embargo, de unos tres años a la fecha esta situación se ha vuelto incontenible e insoportable, ya que los spoilers han rebasado su característica de compartirse entre fans para volverse una molesta plaga de desinformación y arruinarle la película o serie a quien no la ha visto, sobre todo en redes sociales, donde habilidosos troles filtran detalles cruciales dentro de GIFs, memes, textos o videos. Y creo que todos hemos sido víctimas en alguna ocasión de esta dolosa actitud, que nos arruina ciertos detalles y cuando vemos por fin lo que queríamos ver, perdemos la emoción de verlo sin saber de antemano esa acción tan importante.


¿TE GUSTA COMPARTIR SPOILERS? PUEDES METERTE EN PROBLEMAS

Esto no es nuevo, en la década pasada se había filtrado en Internet un segmento de Star Wars: Revenge of Sith con spoilers sobre la película. Lo que lo delató que contenía el tabulador de conteo de doblaje, por lo cual se dedujo que había salido de la empresa que lo doblaba y se buscó al culpable.

Pues bien, este año se ha volado la barda al respecto. Con la tremenda expectativa generada por Avengers: Endgame, la gente del mundo se ha vuelto casi loca por saber en qué culminará la saga de los Héroes más Poderosos de la Tierra y ha hecho lo imposible por conocer antes que nadie el desenlace. Esto ha desembocado en que el material definitivamente se haya filtrado y subido a un servidor chino (el cual ya desapareció), desde donde sitios como Reddit y 4-chan lo están difundiendo como virus a través del mundo para todo aquel que quiera verlo y arruinarle la experiencia a los que pacientemente compraron su boleto de cine para verlo en su momento.

Como avalancha, ha comenzado el tsunami de memes, GIFs, posts, enlaces y videos soltando spoilers a diestra y siniestra, se dispersa por la red como virus zombie. Ante lo cual, Marvel Licencing está tomando medidas legales y está solicitando a la gente y los fans que denuncien cualquier tipo de página, perfil, enlace o sitio de Torrent que contenga spoilers, resúmenes, el final o de plano el enlace de la película para descarga para tomar acciones legales contra ellos que van desde una amonestación hasta acciones legales contra la persona que los suba o comparta. Se están reportando perfiles de personas que bajo el título “el tráiler nuevo de Avengers”, filtran toda la película o spoilers muy importantes. En algunos casos, se están tumbando perfiles o cuentas que compartan spoilers o de plano la película.

Lo más triste del caso es ver que a mucha gente le es totalmente indiferente esto y apuesta por apoyar la difusión de spoilers bajo el tinglado de “¿Y yo qué gano evitando que se difunda?” , “Nah, que Marvel-Disney se joda. Yo pienso compartir lo que quiera y no puedes obligarme a nada”, pensando que con eso se vuelven revolucionarios sociales, cuando lo único que logran es arruinarle la experiencia a los demás que sí desean ver la película.

Es muy respetable que no quieras verla o no te interese, pero que apoyes la difusión de desinformación y datos cruciales para quien sí desea ver Endgame no lo es; lo mismo pasa en cualquier serie, película o animación que se estrene. Tengamos empatía por los demás, evitemos el spoiler. De igual modo, invitamos a que apoyen a los fans que sí desean verla denunciando a todo perfil, cuenta o canal en redes sociales que esté compartiendo información falsa o dolosa al respecto. Falta una semana para el estreno, tengan un poco de paciencia.

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